Incluir el precio en la oferta técnica puede provocar la exclusión
Incorporar el precio, las mejoras u otros criterios automáticos en la documentación técnica puede comprometer la oferta. Te explicamos cuándo existe riesgo de exclusión


Al preparar una licitación, no basta con aportar correctamente toda la documentación. También es necesario incluir cada dato en el archivo electrónico que le corresponde.
Cuando el procedimiento combina criterios sujetos a juicio de valor y criterios evaluables mediante fórmulas, la documentación debe presentarse de forma separada. La oferta técnica se valora antes de que se conozcan el precio y los restantes criterios automáticos, con la finalidad de preservar la objetividad de la evaluación. Esta secuencia deriva de los artículos 146.2 y 157.2 de la Ley de Contratos del Sector Público.
Por este motivo, incluir en la memoria técnica información correspondiente a otro archivo puede comprometer la validez de la oferta.
El problema no se limita al precio
La denominada contaminación de sobres suele asociarse a la inclusión del precio dentro de la oferta técnica. Sin embargo, el mismo riesgo puede producirse con cualquier información que permita anticipar el contenido de un criterio automático.
Puede ocurrir, por ejemplo, cuando la memoria revela el plazo ofertado, la ampliación de garantía, el número de horas adicionales, el personal incorporado como mejora o cualquier otro compromiso que deba valorarse mediante una fórmula.
No es necesario que el dato aparezca expresamente en el modelo económico. Puede anticiparse mediante una tabla, un cronograma, una ficha técnica o una referencia indirecta incluida en la propia memoria.
La cuestión relevante no es únicamente dónde se encuentra formalmente el documento, sino si su contenido permite conocer antes de tiempo una parte de la oferta que debía permanecer separada.
¿La consecuencia es siempre la exclusión?
La inclusión de información automática en la oferta técnica no determina necesariamente la exclusión en todos los casos.
La doctrina de los tribunales de contratación exige analizar si el dato revelado permite conocer realmente el contenido o la puntuación de la oferta y si puede condicionar la valoración de los criterios sujetos a juicio de valor. La exclusión no debe aplicarse de forma automática ante cualquier referencia accidental o irrelevante.
No obstante, el riesgo será elevado cuando la documentación técnica permita identificar el precio ofertado o conocer de manera clara el compromiso asumido en un criterio automático.
En estos casos, la valoración técnica puede quedar condicionada por una información que todavía no debía ser conocida. La separación entre los archivos deja entonces de cumplir su finalidad y puede verse afectada la igualdad de trato entre los licitadores.
Cómo evitar este error
Antes de presentar la oferta, debe revisarse el sistema de criterios previsto en el pliego y determinarse qué información corresponde a la memoria técnica y cuál debe reservarse para el archivo de criterios automáticos.
La revisión no debe limitarse al modelo económico. También es necesario comprobar los anexos, las tablas, los cronogramas y cualquier documento técnico o comercial incorporado a la proposición.
Una expresión aparentemente secundaria puede revelar una mejora o un compromiso cuantificable. Por ello, la memoria debe describir la solución técnica sin anticipar datos que permitan conocer el contenido de la oferta automática.
Una vez finalizado el plazo de presentación, normalmente no será posible corregir el problema sustituyendo la memoria. La subsanación no puede utilizarse para modificar el contenido de una proposición ya presentada.
La conclusión es sencilla: cuando los criterios se valoran en momentos distintos, también deben mantenerse separados en la documentación.
Antes de presentar la oferta, comprueba no solo qué información has incluido, sino también en qué archivo la has incorporado.
